Mercado laboral

Empleo formal e informal en el interior: la brecha que el promedio nacional oculta

La tasa de informalidad laboral nacional promedia realidades muy distintas. Los datos del INE y el BPS revelan una brecha departamental que los agregados esconden.

Trabajadores de la construcción y vendedores en una plaza del interior de Uruguay

Uruguay tiene una de las tasas de informalidad laboral más bajas de América Latina, rondando el 22 % según la Encuesta Continua de Hogares del INE. El número es real, pero el promedio nacional aplana una geografía muy desigual. Cuando se desagregan los datos por departamento, emergen diferencias de hasta 18 puntos porcentuales entre las regiones más formalizadas y las que aún dependen de la economía rural estacional. Maldonado, impulsado por el turismo y la construcción formal en temporada alta, registra tasas de informalidad cercanas al 17 % en meses de verano, pero ese número sube a 28 % en invierno cuando cae el empleo turístico y los trabajadores temporales quedan fuera del sistema BPS. Artigas y Rivera muestran informalidad estructural por encima del 35 % durante todo el año, vinculada principalmente al trabajo agropecuario no registrado y al comercio fronterizo. Estas diferencias tienen consecuencias directas: acceso a cobertura de salud mutual, ahorro previsional y subsidios de desempleo dependen del estatus formal. Un trabajador informal en Rivera no solo gana menos — acumula menos derechos para el futuro.

El cruce entre los microdatos de la ECH y los registros de afiliación al BPS permite una aproximación más precisa que cualquiera de las dos fuentes por separado. El INE captura la autopercepción del trabajador; el BPS registra quién efectivamente cotiza. La diferencia entre ambas fuentes en ciertos departamentos supera los 4 puntos porcentuales, lo que sugiere que parte de la informalidad autodeclarada no se traduce en ausencia total de registro — puede haber registros parciales, aportes irregulares o situaciones mixtas comunes en el agro familiar. La política pública que no distingue estos matices termina diseñando intervenciones demasiado uniformes para un mercado laboral que no lo es. Stonetastro publicará en el próximo trimestre un análisis comparado de los departamentos del interior con datos actualizados al cierre de 2024, incluyendo el impacto de los programas de formalización lanzados por el MTSS en 2023.